¡Ayer cruzamos la marca de los 100 días y hoy continuamos con paso firme! Hoy concluiremos el hermoso libro de Rut. En fuerte contraste con el caos nacional, la violencia y el egoísmo que vimos al final de Jueces, la lectura de hoy respira paz, honor, lealtad y providencia divina. Veremos cómo una joven viuda extranjera, recogiendo sobras en un campo, termina convirtiéndose en la bisabuela del rey más grande de Israel y en parte directa de la genealogía de nuestro Salvador, Jesucristo.
1. Enseñanza Devocional (Tiempo estimado: 6 minutos)
El capítulo 2 de Rut nos muestra a la joven moabita tomando la iniciativa para proveer para su suegra Noemí. Decide ir a espigar (recoger las espigas que caían o quedaban atrás durante la cosecha, un derecho que la ley de Dios otorgaba a los pobres y extranjeros). El texto dice: "Y aconteció que fue a la parte del campo que era de Booz". Lo que humanamente parecía una casualidad, era en realidad la mano invisible de la providencia de Dios guiando sus pasos.
Booz no era un hombre cualquiera; era un pariente cercano de Elimelec (el difunto suegro de Rut), un hombre rico, honorable y, legalmente, un "pariente redentor" (Goel en hebreo). La ley permitía que un Goel comprara las tierras de un familiar endeudado o viudo para que la herencia no se perdiera. Booz nota a Rut y va mucho más allá de lo que exigía la ley: le muestra una gracia extraordinaria. La protege, le da de comer de su propia mesa y ordena a sus trabajadores que dejen caer espigas a propósito para ella. Cuando Rut, asombrada, le pregunta por qué le muestra tanto favor siendo extranjera, Booz bendice su fe: "Que Jehová recompense tu obra... bajo cuyas alas has venido a refugiarte" (2:12).
El capítulo 3 describe un plan audaz y culturalmente arriesgado diseñado por Noemí. Envía a Rut a la era (donde se trillaba el grano) en medio de la noche. Rut se acuesta a los pies de Booz y, cuando él despierta sobresaltado, ella le hace una petición formal: "Extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano" (3:9). En la cultura de la época, esto no era una insinuación indebida, sino una petición de matrimonio y protección legal; le estaba pidiendo que ejerciera su derecho de redención. Booz, actuando con absoluta pureza y honor, alaba su virtud, pero le revela que hay un pariente aún más cercano que tiene la primera opción.
El capítulo 4 nos lleva a la puerta de la ciudad, el "tribunal" de la antigüedad. Booz presenta el caso ante los ancianos. El pariente más cercano está dispuesto a comprar la tierra de Noemí, pero cuando Booz le aclara que al comprar la tierra también debe casarse con Rut la moabita para levantar descendencia al difunto, el hombre se echa atrás, temiendo "perjudicar su propia heredad". Su egoísmo abre la puerta para la gracia.
Booz acepta el reto con gozo. Compra la tierra y toma a Rut por esposa. Dios les concede un hijo llamado Obed. Las mujeres del pueblo celebran con Noemí, quien pasó de la amargura de haberlo perdido todo, a acunar en su regazo al restaurador de su vida. El libro cierra con una genealogía que nos deja sin aliento: Obed fue el padre de Isaí, e Isaí fue el padre del rey David. De las cenizas del dolor en Moab, Dios levantó el linaje del Mesías.
Reflexión: La historia de Booz y Rut es una de las imágenes más perfectas del Evangelio en el Antiguo Testamento. Todos nosotros éramos como Rut: extranjeros, espiritualmente empobrecidos, sin derechos a las promesas y cargando un pasado de "idolatría". Pero Jesús es nuestro verdadero Boaz, nuestro Pariente Redentor. Él no consideró que salvarnos "perjudicaba su heredad"; al contrario, pagó el precio completo en la cruz para redimirnos y hacernos Su esposa (la Iglesia). Además, la vida de Rut nos enseña que Dios está obrando incluso cuando no lo vemos. Tu fidelidad en las cosas pequeñas (como ir a recoger espigas en medio del dolor) está tejiendo un tapiz de bendición que impactará a generaciones enteras. Refúgiate hoy bajo las alas del Dios de Israel.
2. Lectura Bíblica (Reina Valera)
Pasajes: Rut 2, Rut 3 y Rut 4. (Con esta lectura concluimos el libro de Rut).
3. Preguntas de Comprensión
En Rut 2:11-12, ¿qué dos cosas le dice Booz a Rut que le han sido contadas acerca de su comportamiento, y qué pide a Dios que haga por ella?
Según Rut 3:9, cuando Booz se despertó a la medianoche y preguntó "¿Quién eres?", ¿cuál fue la respuesta de Rut y qué le pidió específicamente que hiciera?
De acuerdo con la genealogía final en Rut 4:17 y 4:22, ¿qué nombre le pusieron al hijo de Rut y Booz, y de qué gran rey de Israel llegó a ser el abuelo?
4. Versículo Clave para Memorizar
"Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte." — Rut 2:12 (RVR1960)